Beatriz Koklia
Desde el enfoque de la Teoría KAB®️, esta falacia representa el riesgo de liderar siendo inconsciente de estar escindido, dividido entre lo que se sabe y lo que se ignora, algo que suele atribuirse a “Lo inconsciente”.
Existe una creencia instalada en el mundo corporativo que es peligrosa y común: la idea de que los roles de la vida pueden compartimentarse. Muchos líderes actúan bajo la premisa de que existe un "yo ejecutivo" eficiente y un "yo privado" que puede ser postergado y descuidarse. Esa actitud agudiza la Falacia de la Desconexión.
Como producto de la ciencia y las costumbres populares la mayoría de las personas niegan que el Ser es una unidad universal que no admite divisiones. Sin embargo, se ha afirmado en la Gestalt que “La suma de las partes no es igual al todo”. Algo que supondría la imposibilidad de gestionar una organización con integridad debido a que el sujeto, aunque lidera, está inconscientemente fragmentado, pero sin saber de qué o porqué. Por lo tanto, se puede decir que esa desconexión es una ilusión pues existe una fisura entre lo que se sabe y lo que se ignora, que por ser imperceptible impulsa retroactivamente la entropía (caos) que se verá reflejada en los resultados negativos del negocio o la ausencia de salud personal.
El síntoma: El líder que "no está"
Cuando un líder opera desde la fragmentación inconsciente, el síntoma implícito es vacío de su fundamento integral universal sustituida por una “falsa consciencia” de la realidad. Se vuelve un ejecutor mecánico de tareas dirigidas desde su “realidad psíquica”, la neurótica. Su sistema anímico emocional espiritual se mantiene latente al tener un “aparato psíquico” como sistema desconectado de su real estructura anímica, inhabilitado de desarrollar su capacidad de captar lo esencial al padecer de la “ignosis” que gobierna su zoofobia, imposibilitado de discernir lo que es malo o perjudicial para evitarlo. Motivos suficientes por los cuales termina:
• Gestionando desde la urgencia: Aplicando el conocimiento escindido que aprendió y se sostiene en su cultura, carente de unidad interna y perspectiva Interdimensional: imposibilitado de pensar la causa raíz que da como resultado final: la asertividad ekológica Universal.
• Afirmando y proyectando inconscientemente la Deuda Social: La fragmentación personal inconsciente también se traslada al equipo. Por ende, un líder dividido (neurótico) genera en la empresa culturas corporativas divididas, afines a la idiosincrasia neurótica. Una forma narcisista que sostiene la indiferencia o la desconfianza por tener como norma la falta de sentido cuando se vincula con los demás.
• Alimentando la Herencia Kármica: En lugar de evolucionar, el líder fragmentado repite patrones de conducta automáticos que persiguen el progreso económico, agravando los conflictos en lugar de resolverlos por carecer de la “Brújula Ética” que otorga el Discernimiento Interdimensional asertivo.
Hacia la unidad del Ser Integralmente Dotado
Desde la Teoría KAB, el diagnóstico es tajante: la desconexión que la ignorancia del Saber Supremo provoca, modela la esclavitud onto-lógica inconsciente: La ceguera Espiritual que genera la ignosis: la falsa consciencia.
Hemos aprendido la frialdad o la distancia del líder son herramientas de mando, cuando en realidad marcan la personalidad de quien posee el centro de su Ser anulado para poder ejercer su genuina función humana.
La solución real no tiene que ver con "equilibrar la vida personal y laboral", porque aunque lo logre a nivel tiempo, el concepto esencial que da sentido a la vida terrenal al no haberlo aprendido jamás podrá ser realizado.
En realidad, nuestra sociedad nos ha ofrecido conceptos superficiales que sostienen la incertidumbre y la agudizan. Por este motivo, mi propuesta es instituir el Ser Integralmente Dotado en cada individuo que asuma su lugar de discípulo por desear constituir la unidad que el saber supremo y la ciencia ofrecen desde la Teoría KAB y su Método VIDÆ conceptos que al ser aprendidos permiten al Yo Konsciente de forma integral.
Solo así puede ejercerse un liderazgo que no se anule a sí mismo. Por dende, solo un Ser que no está fragmentado entre lo que sabe y lo que ignora, puede tener la lucidez de admitir desconocer algo que precisa para pensar qué debe evitar hacer para impedir producir lo perjudicial y lograr un crecimiento estable evolutivo como producto de desplegar la humanidad que constituye al Ser como tal de forma sustentable.
¿Está usted liderando desde la integridad Kósmica o simplemente gestiona decisiones que serán óptimas de manera fugaz?
¿Después de leer este escrito…se siente fragmentado y es consciente que carece del Saber Universal. Es hora de analizar la estructura anímica Real y el Sistema que precisa el propio Ser para poder desarrollar los distintos roles que ejerce en la vida cotidiana de manera eco-lógica.











